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LEY DE EMPRESAS SOCIALES ¿EL CONTRATO DE JUDAS?

* Por: William Tórrez - Asambleísta departamental


En un ambiente muy tenso y de gran publicidad como es costumbre del partido de gobierno, está la promulgación el día 1ro de mayo de la Ley de Empresas Sociales, evento muy polémico por su propia naturaleza, se da inicio presumiblemente a una etapa de confrontación entre el empresariado que rechaza la aplicación de dicha norma y los trabajadores, o al menos los trabajadores agrupados en el ente matriz de la Central Obrera Boliviana, que hoy por hoy pareciera responder íntegramente a los intereses del partido de gobierno. De esta manera en una óptica generalista podemos identificar de forma muy objetiva cinco aspectos de la norma y su presumible aplicación que ocasionarán un conflicto:

1. El poco carácter explícito de si se aplica en el caso de que las causales del quiebre de la empresa sean por acción de sabotajes externos e internos, la disposición sobre la inclusión de acreedores externos no trabajadores en el proyecto original hace pensar en esa posibilidad.

2. La ruptura tácita de la relación empleado-empleador, siendo suplantada por un clima de sospecha y paranoia en ambos sentidos, cuasi permanentemente permaneciendo unos vigilando a los otros y viceversa, causando un más que probable daño a la relación laboral y por consiguiente al rendimiento y productividad de la empresa.

3. ¿La retroactividad será aplicada?, puesto que como requisito es sólo el de que exista un proceso de quiebra, entonces quiere decir que se aplicará a los procesos ya abiertos o a lo que están por abrirse, recordemos que hay bastantes casos en curso.

4. El abandono de la empresa, cuál será no sólo el criterio definitivo para considerarlo así sino también QUIEN SERÁ LA AUTORIDAD CALIFICADA PARA ESTABLECERLO.

5. Al igual que en la ley del contrabando, ¿están las autoridades judiciales suficientemente capacitadas para establecer las diferentes causales del proceso de quiebra de una empresa y no dar un simple juicio genérico, o mejor dicho ¿se podrá encontrar la verdad material en esto?

Tales cuestiones aparecen como de mucha duda, pero como la verdad posee varias perspectivas, también es evidente los siguientes puntos:

1. Ya existe una normativa similar para la creación de Empresas Sociales, se trata del Decreto Supremo Nr0 1754 de octubre de 2013, PERO el decreto señalaba de forma expresa SE SUJETA A LOS RESULTADOS de procesos de quiebra de una empresa a cuyo resultado se atenía la creación de dichas empresas, aspecto que ya no es relevante en la ley que se promulga.

2. Habría que considerar los procedimientos utilizados a raíz de dicho Decreto Nro1754, así como la trascendencia de las empresas sociales creadas a partir de dicho decreto, si existe la experiencia previa ¿cuáles fueron sus resultados?

3. Numerosas empresas son creadas día a día, muchas de la cuales lo son sólo como “Asociaciones Accidentales”, con la finalidad obvia de licitar proyecto estatales y contrataciones de diversa índole, luego de las cuales desaparecen, ¿cuál será el efecto sobre estas?, puesto que la ley establece un parámetro general al respecto y no especifica las situaciones.

Enatex... el ejemplo patético de una empresa social en Bolivia.

De la misma forma, los cuestionamientos crecen conforme más avanza la promulgación, la oposición empresarial es clara, puesto que en la óptica de los empresarios se trata de una forma de atentar contra la seguridad jurídica y el libre ejercicio de la propiedad, puesto que no sólo existe una carga tributaria considerable en Bolivia para el sector empresarial, o que no sólo se debe de enfrentar a las medidas políticas de incrementos salariales o incluso la polémica del doble aguinaldo, sino que también se debe de enfrentar a un riesgo de pérdida total del patrimonio en caso de cerrar la empresa, es decir que hoy por hoy en Bolivia las inversiones en nuevos emprendimientos corren riesgo de perderse de forma irremediable.

Así como también surge una duda muy fuerte, ¿si las empresas que quiebran son las empresas administradas por el estado, no deberían pasar también estas a manos de los trabajadores? Así casos como Enatex, Ecobol y muchos otros podrían tener una mejor administración que la que se impuso con únicamente fines políticos.

De forma casi definitiva se puede augurar un más que seguro clima de confrontación entre bolivianos, una vez más y también gracias al MAS. Si se mira todo esto desde la óptica secular y política, estamos ante una política colectivista con un disfraz de constitución social, puesto que sólo hay que ver las normas y sistemas asociados a la ley cuestionada, cuyo fin no sería otro que el de eliminar a la empresa privada de Bolivia o en el peor de los casos a la empresa privada que no esté a favor de los intereses político partidarios del gobierno.

Por fortuna la realidad de nuestro país es lo suficientemente compleja como para no tener como verdades evidentes a la simple óptica política-secular, cuya excesiva polarización nos hace hacer en apreciaciones apresuradas por mucho que la totalidad de las evidencias demuestre lo contrario.

Esperemos que la aplicación e la norma no se atentatoria y conlleve criterios científicos en la calificación de los procesos y además establezca un control adecuado contra sabotajes internos y externos, así como se evite la posible especulación de acreedores externos para buscar deliberadamente la quiebra de la empresa con el fin de apoderarse de la misma, no existe cabida a especuladores de recursos en un sistema “socialista del siglo XXI”, ¿o sí? Además, debe de considerarse el tratamiento a las empresas estatales en quiebra por malos e incluso impunes manejos de parte de operadores del gobierno, si la ley existe pues debe de ser aplicada PARA TODOS.

Sin embargo, existen los suficientes indicios como para considerar que lo peor de la norma será una realidad, por lo que corresponde efectuar una eterna vigilancia puesto que ese es el precio de la democracia. Esperemos que la nueva norma no sea lo que se teme y se dé la suficiente ecuanimidad, transparencia y respeto al estado de derecho en su aplicación. De lo contrario, estaríamos viendo cómo se promulga…. el ¿Contrato de Judas?

ECOBOL... tendría que constituirse en empresa social